Category Archives: Nicaragua

Darío, Ruben

Reseña biográfica

Poeta nicaragüense nacido en Metapa, hoy Ciudad Darío, en 1867.

Fue, sin duda alguna, uno de los poetas hispanoamericanos que más decididamente cambió el rumbo de las letras hispánicas.

Publicó sus primeros versos a los once años, y a finales del siglo XIX, ya consagrado, publicó “Azul”, obra con la que se inició «oficialmente» el Modernismo Hispanoamericano.

Al final de su vida se hundió en un ambiente bohemio, muriendo olvidado por todos en 1916.

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Cardenal, Ernesto

Reseña biográfica

Poeta nicaragüense nacido en Granada en 1925.

Terminó el bachillerato con los Jesuitas y se licenció en Filosofía y Letras por la Universidad Nacional Autónoma de México. En 1948 realizó estudios de Literatura Norteamericana en la Universidad de Columbia de Nueva York y un año después viajó por varios países de Europa.

De regreso a Nicaragua, en 1950, desarrolló una vasta actividad cultural como poeta, escultor

y antólogo, participando además en la lucha contra la dictadura.

En 1957 ingresó al Monasterio Our Lady of Gethsemani, en Kentucky, EE.UU; dos años después al Monasterio Benedictino de Cuernavaca, México, y posteriormente al Seminario de La Ceja en

Antioquia, Colombia, para ordenarse finalmente como sacerdote, en Managua, en el año de 1965.

Una vez derrocado Somoza, fue nombrado Ministro de Cultura por el Régimen Sandinista.

Parte de su obra está contenida en las siguientes publicaciones: “Epigramas” en 1961, “Oración por Marilyn Monroe y otros poemas” en 1965, “El estrecho dudoso” en 1966, “Salmos” en 1967, “Telescopio en la noche oscura” en 1983, “Quetzatcóatl” en 1985, “Cántico cósmico” en 1989, “Vida perdida” en 2004, “Vuelos de la victoria” y “Pasajero de tránsito”.

Obtuvo el Premio Pablo Neruda en 2009.

Acuarela

Los ranchos dorados cercados de cardos;

chanchos en las calles;

una rueda de carreta

junto a un rancho, un excusado en el patio,

una muchacha llenando su tinaja,

y el Momotombo

azul, detrás de los alegres calzones colgados

amarillos, blancos, rosados.

Corn Island

El agua de South

West Bay es más

azul que el cielo

pero tus ojos son

más azules que

south west bay

Y en las cuevas de

(…)

han llegado ya

las lluvias de mayo,

han vuelto a

florecer los malinches colorados

Y el camino del

Diriá está alegre

lleno de charcos;

pero ya vos

no estás conmigo

El estrecho dudoso

(fragmento)

Y los perros. Los perros de Pedrarias.

El indio tenía un palo

y le echaban primero los perros cachorros

(para enseñarles montería) .

Cuando los tenía vencidos con el palo

soltaban los lebreles y los alanos de Pedrarias.

Los indios preguntaron al Demonio

(¿a los brujos? ¿a las brujas? ¿a la Vieja del Volcán?)

cómo se verían de libres de los españoles

y el Demonio les contestó:

Que él podía libertarlos de los españoles

«haciendo que los dos mares se juntaran

(¿el Canal de Nicaragua?)

pero entonces perecerían los españoles

(¿el Canal Norteamericano en Nicaragua?)

juntamente con los indios»

el pueblo bendice al rey

por haber mandado que el dicho Pedrarias

vaya a castilla

y no puede andar sino es en una silla sentado

porque como es hombre de ochenta años e tullido

e muy abarisioso

no piensa sino en acrecentar su hazienda…

está muy viejo y tullido casi syempre en la cama

y no puede andar sino es en vna silla sentado

que vuestra magestad le devia dar equivalente provecho)

y descanso

y proveer de rremedio a esta gob ernaçión

Y ya tenía noventa años y no moría nunca

ni iba a Castilla. Estaba tullido y enfermo

y gobernaba con mano de hierro (monopolios

robos sobornos prisiones espionaje elecciones fraudulentas…)

y no moría -Se metía en un ataúd todos los años

y hacía que le cantaran el Oficio de Requiem.

Murió de 90 años.

Fue enterrado en La Merced junto a Hernández de Córdoba.

En la Catedral enterrada de un enterrado León

o hundido bajo el agua. ¿León Viejo dónde está?

Hay ladrillos, ruinas rojas, en la orilla.

Los pescadores dicen que han visto torres bajo el agua

en las tardes serenas.

Y han oído campanas

Campanas tocando solas movidas por las olas

La capital de Nicaragua está allí espectral

bajo el agua. Un borroso sueño… Un conquistador degollado

Pedrarias enterrado con todas sus banderas.

Después un Asesinato y un terremoto…

Un gobernador tirano y sus dos hijos

(dos hermanos tiranos)

Y salta una mojarra.

El Lago de León Viejo es el Lago de Managua.

¿Hay un nuevo León viejo?

El mismo Momotumbo retumba todavía.

…Y los ladridos de los perros de Pedrarias…

NON DEBE EL CRONISTA DEJAR FACER SU OFICIO

Epigramas

1. Te doy, Claudia, estos versos, porque tú eres su dueña.

Los he escrito sencillos para que tú los entiendas.

Son para ti solamente, pero si a ti no te interesan,

un día se divulgarán tal vez por toda Hispanoamérica.

Y si al amor que los dictó, tú también lo desprecias,

otras soñarán con este amor que no fue para ellas.

Y tal vez verás, Claudia, que estos poemas,

(escritos para conquistarte a ti) despiertan

en otras parejas enamoradas que los lean

los besos que en ti no despertó el poeta.

*

2. De estos cines, Claudia, de estas fiestas,

de estas carreras de caballos,

no quedará nada para la posteridad

sino los versos de Ernesto Cardenal para Claudia

(si acaso)

y el nombre de Claudia que yo puse en esos versos

y los de mis rivales, si es que yo decido rescatarlos

del olvido, y los incluyo también en mis versos

para ridiculizarlos.

*

3. Al perderte yo a ti tú y yo hemos perdido:

yo porque tú eras lo que yo más amaba

y tú porque yo era el que te amaba más.

Pero de nosotros dos tú pierdes más que yo:

porque yo podré amar a otras como te amaba a ti

pero a ti no te amarán como te amaba yo.

*

4. Esta será mi venganza:

Que un día llegue a tus manos el libro de un poeta famoso

y leas estas líneas que el autor escribió para ti

y tú no lo sepas.

*

5. Me contaron que estabas enamorada de otro

y entonces me fui a mi cuarto

y escribí ese artículo contra el Gobierno

por el que estoy preso.

*

6. Yo he repartido papeletas clandestinas,

gritando: ¡VIVA LA LIBERTAD! en plena calle

desafiando a los guardias armados.

Yo participé en la rebelión de abril:

pero palidezco cuando paso por tu casa

y tu sola mirada me hace temblar.

*

7. Epitafio para la tumba de Adolfo Báez Bone

Te mataron y no

nos dijeron donde

enterraron su cuerpo,

Pero desde entonces

todo el territorio

es tu sepulcro

o más bien;

en cada palmo

de territorio nacional

en que

no está tu cuerpo

tú resucitaste

Creyeron que te

mataban con una orden

de ¡fuego!

Creyeron que te

enterraban

Y lo que hacían

era enterrar una semilla.

*

8. ¡Mi gatita tierna

mi gatita tierna!

¡como estremecen

a mi gatita tierna

mis caricias en su cara

y su cuello

Y vuestros asesinatos

y torturas!

*

9. ¿Has oído

gritar de noche

al oso-caballo

oo-oo-oo-oo

o al coyote

solo en la noche

de luna

uuuuuuuuuuuuuú?

pues eso mismo

son estos versos.

*

10. Cuídate, Claudia,

cuando estés conmigo,

porque el gesto más leve,

cualquier palabra, un suspiro

de Claudia,

el menor descuido,

tal vez un día

lo examinen eruditos

Y este baile de Claudia

se recuerde por siglos

Claudia, ya te lo aviso.

*

11. ¡Mi pelo largo!

¡Mi pelo largo!

Querías tu

muchacha con

el pelo largo

Yo lo tengo abajo

de los hombros

Crees que esta esquina

de la vendedora de guayabas

donde voz me encontraste

con terror y con júbilo

(aunque sólo demostraste

palidez y silencio)

la borrarán

los Ángeles,

les champs-elysees?

*

12. Ella fue vendida

a Kelly & Martínez

Cía Ltda.,

y muchos le enviarán

regalos de plata

Y otros le enviarán

regalos de electroplata,

y su antiguo enamorado

le envía este epigrama.

*

13. Tomarse con los brazos el uno al otro,

dándose cada uno a los brazos del otro.

Qué diferente sentirte dentro de uno

que sentirse uno solo dentro de uno

es decir, vacío.

¿Será que es soledad tu abrazo

y tus besos sólo sed?

Me parece oírte que de mí no te sacias nunca.

Yo que fui antes buen catador de amarguras.

Epitafio para Joaquín Pasos

1. Aquí pasaba a pie por estas calles, sin empleo ni puesto,

y sin un peso.

Sólo poetas, putas y picados conocieron sus versos.

Nunca estuvo en el extranjero.

Estuvo preso.

Ahora está muerto.

No tiene ningún monumento.

Pero

recordadle cuando tengáis puentes de concreto,

grandes turbinas, tractores, plateados graneros,

buenos gobiernos.

Porque él purificó en sus poemas el lenguaje de su pueblo

en el que un día se escribirán los tratados de comercio,

la Constitución, las cartas de amor, y los decretos.

*

2. La Guardia Nacional anda buscando a un hombre.

Un hombre espera esta noche llegar a la frontera.

El nombre de ese hombre no se sabe.

Hay muchos hombres más enterrados en una zanja.

El número y el nombre de esos hombres no se sabe.

Ni se sabe el lugar ni el número de las zanjas.

La Guardia Nacional anda buscando a un hombre.

Un hombre espera esta noche salir de Nicaragua.

*

3. Tal vez nos casemos este año,

amor mío, y tengamos una casita.

Y tal vez se publique mi libro,

o nos vayamos los dos al extranjero.

Tal vez caiga Somoza, amor mío.

*

4. ¿Crees que esta esquina de la vendedora de guayabas

donde vos me encontraste con terror y con júbilo

aunque sólo demostraste palidez y silencio)

la borrarán Los Angeles, Les Champs-Elysees?

*

5. ¿No has leído amor mío, en Novedades:

CENTINELA DE LA PAZ , GENIO DEL TRABAJO

PALADÍN DE LA DEMOCRACIA EN AMÉRICA

DEFENSOR DEL CATOLICISMO EN AMÉRICA

EL PROTECTOR DEL PUEBLO

EL BENEFACTOR…?

Le saquean al pueblo su lenguaje.

Y falsifican las palabras del pueblo.

(Exactamente como el dinero del pueblo.)

Por eso los poetas pulimos tanto un poema.

Y por eso son importantes mis poemas de amor.

*

6. Uno se despierta con cañonazos

en la mañana llena de aviones.

Pareciera que fuera la revolución:

pero es el cumpleaños del tirano.

*

7. Ileana: la Galaxia de Andrómeda,

a 700.000 años luz,

que se puede mirar a simple vista en una noche clara,

está más cerca que tú.

Otros ojos solitarios estarán mirándome desde Andrómeda,

en la noche de ellos. Yo a ti no te veo.

Ileana: la distancia es tiempo, y el tiempo vuela.

A 200 millones de millas por hora el universo

se está expandiendo hacia la Nada.

Y tú estás lejos de mí como a millones de años.

*

8. Como canta de noche la esquirina

al esquirín que está sobre otra rama:

«Esquirín,

si querés que vaya, iré

si querés que vaya, iré»,

y a su rama la llama el esquirín:

«Esquirina,

si querés venir, vení

si querés venir, vení» ,

y cuando ella se va a donde él está

el esquirín se va para otra rama:

así te llamo yo a ti,

y tú te vas.

Así te llamo yo a ti,

y tú te vas.

*

9. Si cuando fue la rebelión de abril

me hubieran matado con ellos

yo no te habría conocido:

y si ahora hubiera sido la rebelión de abril

me hubieran matado con ellos.

*

10. Cuando los dorados corteses florecieron

nosotros dos estábamos enamorados.

Todavía tienen flores los corteses

y nosotros ya somos dos extraños.

*

11. Las pesadas gotas parecen

pasos subiendo la grada

y el viento golpeando la puerta

una mujer que va a entrar.

*

12. La persona más próxima a mí

eres tú, a la que sin embargo

no veo desde hace tanto tiempo

más que en sueños.

*

13. ¿Has oído gritar de noche al oso-caballo

00-00-00-00-

0 al coyote-solo en la noche de luna

uuuuuuuuuuuuuuuú?

Pues eso mismo son estos versos.

*

14. Sobre el mojado camino en el que las muchachas con sus cántaros van y vienen,

cortado en gradas en la roca,

colgaban como cabelleras o como culebras

las lianas de los árboles.

Y una especie de superstición flotaba en todas partes.

Y abajo:

la laguna de color de limón,

pulida como jade.

Subían los gritos del agua

y el ruido de los cuerpos de color de barro contra el agua.

Una especie de superstición…

Las muchachas iban y venían con sus cántaros

cantando un antiguo canto de amor.

Las que subían iban rectas como estatuas,

bajo sus frescas áncoras rojas con dibujos

los cuerpos frescos de figura de ánfora.

Y las que bajaban

iban saltando y corriendo como ciervas

y en el viento se abrían sus faldas como flores.

*

15. Viniste a visitarme

en sueños

pero el vacío

que dejaste cuando

te fuiste

fue realidad

Gethsemaní, KY.

1. En Pascua resucitan las cigarras

-enterradas 1 7 años en estado de larva-

millones y millones de cigarras

que cantan y cantan todo el día

y en la noche todavía están cantando.

Sólo los machos cantan:

las hembras son mudas.

Pero no cantan para las hembras:

porque también son sordas.

Todo el bosque resuena con el canto

y sólo ellas en todo el bosque no los oyen.

¿Para quién cantan los machos?

¿Y por qué cantan tanto? ¿Y qué cantan?

Cantan como trapenses en el coro

delante de sus Salterios y sus Antifonarios

cantando el Invitatorio de la Resurrección.

Al fin de mes el canto se hace triste,

y uno a uno van callando los cantores,

y después sólo se oyen unos cuantos,

y después ni uno. Cantaron la resurrección.

*

2. Ha llegado al cementerio trapense la primavera,

al cementerio verde de hierba recién rozada

con sus cruces de hierro en hilera como una siembra,

donde el cardenal llama a su amada y la amada

responde a llamada de su rojo enamorado.

Donde el reyezuelo recoge ramitas para su nido

y se oye el rumor del tractor amarillo

al otro lado de la carretera, rozando el potrero.

Ahora vosotros sois fósforo, nitrógeno y potasa.

Y con la lluvia de anoche, que desentierra raíces

y abre los retoños, alimentáis las plantas

como comíais las plantas que antes fueron hombres

y antes plantas y antes fósforo, nitrógeno y potasa.

Pero cuando el cosmos vuelva al hidrógeno original

-Porque hidrógeno somos y en hidrógeno nos hemos de convertir-

no resucitaréis solos, como fuisteis enterrados,

sino que en vuestro cuerpo resucitará toda la tierra:

la lluvia de anoche, y el nido del reyezuelo,

la vaca Holstein, blanca y negra, en la colina,

el amor del cardenal, y el tractor de mayo.

*

3. Como las bandadas de patos que pasan gritando,

que en las noches de otoño pasan gritando,

hacia lagunas del Sur que no han visto nunca,

y no saben quién los lleva, ni hacia dónde van:

así éramos llevados hacia Ti sin saber adónde.

y como las bandadas de patos que vienen del Sur,

en primavera, de América del Sur,

y pasan por Kentucky gritando de noche!

*

4. Hay un rumor de tractores en los prados.

Los ciruelos rosados están en flor.

Mira: están en flor los manzanos.

Amado, ésta es la estación del amor.

Los estorninos cantan en el sicómoro.

Las carreteras huelen a asfalto recién regado

y los carros pasan con risas de muchachas.

Mira: la estación del amor ha llegado.

Todo pájaro vuela perseguido por otro.

*

5. Ha venido la primavera con su olor a Nicaragua:

un olor a tierra recién llovida, y un olor a calor,

a flores, a raíces desenterradas, y a hojas mojadas

(y he oído el mugido de un ganado lejano…)

¿O es el olor del amor? Pero ese amor no es el tuyo.

Y amor a la patria fue el del dictador: el dictador

gordo, con su traje sport y su sombrero tejano,

en el lujoso yate por los paisajes de tus sueños:

él fue el que amó la tierra y la robó y la poseyó.

Y en su tierra amada está ahora el dictador embalsamado

mientras que a ti el Amor te ha llevado al destierro.

*

6. Como las lechuzas que sólo ven de noche, y como

el mediodía es la medianoche de los murciélagos,

en esta tarde luminosa de julio ¿no será otra la luz

y no será tan sólo lo oscuro lo que vemos:

el tanque de agua plateado, la puesta de sol,

las golondrinas revoloteando, este libro de Suso,

el avión que cruza como un pez por el cielo de julio?

*

7. Los automóviles van y vienen por la carretera,

frente al noviciado, como las olas del mar.

Se oye el rumor lejano que va creciendo

y creciendo más y más, el acelerar del motor,

el susurrar de las llantas sobre el asfalto mojado,

y después decrece y decrece, y no se oye más.

Y otro motor a lo lejos vuelve a comenzar.

Como las olas del mar. Y yo corría como las olas

por carreteras asfaltadas que a ningún sitio van.

Y a veces me parece que todavía corro por ellas,

y que es un sueño que ya he llegado a algún lugar,

y no estoy viendo en paz pasar los automóviles

sino que he mirado este lugar distraídamente

desde el efímero automóvil que acaba de pasar.

*

8. Los insectos acuáticos de largas patas

patinan sobre el agua como sobre un vidrio.

Y patinan en parejas. Se separan

y se persiguen y se emparejan otra vez.

Y pasan toda su vida bailando en el agua.

Tú has hecho toda la tierra un baile de bodas

y todas las cosas son esposos y esposas.

Y sólo Tú eres el Esposo que se tarda

y sólo yo soy la esposa sola sin esposo.

Los tálamos de los pájaros están verdes

y las parejas de grajos vuelan jugando,

las parejas de grajos negros, jugando

y gritando: ¡A A A A! ¡A A A A!

*

9. 2 am. Es la hora del Oficio Nocturno, y la iglesia

en penumbra parece que está llena de demonios.

Esta es la hora de las tinieblas y de las fiestas.

La hora de mis parrandas. Y regresa mi pasado.

«Y mi pecado está siempre delante de mí.»

Y mientras recitamos los salmos, mis recuerdos

interfieren el rezo como radios y como roconolas.

Vuelven viejas escenas de cine, pesadillas, horas

solas en hoteles, bailes, viajes, besos, bares.

Y surgen rostros olvidados. Cosas siniestras.

Somoza asesinado sale de su mausoleo. (Con

Sehón, rey de los amorreos, y Og, rey de Basán.)

Las luces del «Copacabana» rielando en el agua negra

del malecón, que mana de las cloacas de Managua.

Conversaciones absurdas de noches de borrachera

que se repiten y se repiten como un disco rayado.

y los gritos de las ruletas, y las roconolas.

«Y mi pecado está siempre delante de mí.»

Es la hora en que brillan las luces de los burdeles

y las cantinas. La casa de Caifás está llena de gente.

Las luces del palacio de Somoza están prendidas.

Es la hora en que se reúnen los Consejos de Guerra

y los técnicos en torturas bajan a las prisiones.

La hora de los policías secretos y de los espías,

cuando los ladrones y los adúlteros rondan las casas

y se ocultan los cadáveres. Un bulto cae al agua.

Es la hora en que los moribundos entran en agonía.

La hora del sudor en el huerto, y de las tentaciones.

Afuera los primeros pájaros cantan tristes,

llamando al sol. Es la hora de las tinieblas.

Y la iglesia está helada, como llena de demonios,

mientras seguimos en la noche recitando los salmos.

*

10. Como latas de cerveza vacía y colillas

de cigarrillos apagados, han sido mis días.

Como figuras que pasan por una pantalla de televisión

y desaparecen, así ha pasado mi vida.

Como los automóviles que pasaban rápidos por las carreteras

con risas de muchachas y música de radios…

Y la belleza pasó rápida, como el modelo de los autos

y las canciones de los radios que pasaron de moda.

Y no ha quedado nada de aquellos días, nada,

más que latas vacías y colillas apagadas,

risas en fotos marchitas, Boletos rotos,

y el aserrín con que al amanecer barrieron los bares.

*

11. La bocina de este auto en la carretera me es familiar

y este viento silbando en los pinos

y estremeciendo el techo de zinc del noviciado

me recuerda mi casa. Alguien llama desde el auto.

Pero mi casa, Junto a la carretera

donde estaban siempre pasando los autos,

hace años fue vendida y en ella viven extraños.

El auto era desconocido y ya se fue.

Sólo el viento es el mismo. Sólo el silbido

de esta tarde lluviosa de otoño es familiar.

*

12. Los árboles parecen cabelleras de muchachas pelirrojas

y rubias. Las hojas mojadas, rojas y doradas

están cayendo, y cayendo, como cabelleras.

Otra vez es otoño. Ha pasado un año rápido

como el tren que pasó pitando detrás de los árboles,

y el avión de plata que pasó volando y ya no vuelve

y los pájaros que pasan volando, hacia Hispanoamérica.

*

13. No sé quién es el que está en la nieve.

Sólo se ve en la nieve su hábito blanco,

y al principio yo no había visto a nadie:

sólo la pura blancura de nieve con sol.

El novicio en la nieve apenas se ve.

y siento que hay Algo más en esta nieve

que no es ni novicio ni nieve y no se ve.

*

14. Detrás del monasterio, junto al camino,

existe un cementerio de cosas gastadas,

en donde yacen el hierro sarroso, pedazos

de loza, tubos quebrados, alambres retorcidos,

cajetillas de cigarrillos vacías, aserrín

y zinc, plástico envejecido, llantas rotas,

esperando como nosotros la resurrección.

Imitación de Propercio

1. Yo no canto la defensa de Stalingrado

ni la campaña de Egipto

ni el desembarco de Sicilia

ni la cruzada del Rhin del general Eisenhower:

Yo sólo canto la conquista de una muchacha.

*

2. Ni con las joyas de la Joyería Morlock

ni con perfumes de Dreyfus

ni con orquídeas dentro de su caja de mica

ni con cadillac

sino solamente con mis poemas la conquisté.

Y ella me prefiere, aunque soy pobre, a todos los millones de Somoza.

*

3. Se oyeron unos tiros anoche.

Se oyeron del lado del Cementerio.

Nadie sabe a quién mataron, o los mataron.

Nadie sabe nada.

Se oyeron unos tiros anoche.

Eso es todo.

*

4. Tú eres sola entre las multitudes

como son sola la luna

y solo el sol en el cielo.

*

5. Ayer estabas en el estadio

en medio de miles de gentes

y te divisé desde que entré

igual que si hubieras estado sola

en un estadio vacío.

*

6. Pero en la noche vos tu arroz y tus frijoles fritos,

con una cuajada fresca, y una tortilla caliente,

o un plátano asado,

los comés sin guardaespaldas.

y tu jícara de tiste no la prueba primero un ayudante.

Y después tocás si querés en tu guitarra una canción ranchera,

y no dormís rodeado de reflectores y alambradas, y torreones.

*

7. Ayer te vi en la calle, Myriam, y

te vi tan bella, Myriam, que

(¡Cómo te explico qué bella te vi!)

Ni tú, Myriam, te puedes ver tan bella ni

imaginar que puedas ser tan bella para mí.

Y tan bella te vi que me parece que

ninguna mujer es más bella que tú

ni ningún enamorado ve ninguna mujer

tan bella, Myriam, como yo te veo a ti

y ni tú misma, Myriam, eres quizás tan bella

¡porque no puede ser real tanta belleza!

Que como yo te vi de bella ayer en la calle,

o como hoy me parece, Myriam, que te vi.

*

8. Recibe estas rosas

costarricenses,

Myriam, con estos

versos de amor

mis versos te recordarán

que los rostros

de las rosas se

se parecen al tuyo

las rosas

te recordarán

que hay que cortar

el amor,

Y que tu rostro

pasará como

Grecia y Roma

Cuando no haya

más amor

ni rosas de Costa Rica

Recordarás, Myriam,

esta triste canción.

*

9. Recuerda tantas muchachas bellas que han existido:

todas las bellezas de Troya, y las de Acaya,

y las de Tebas, y de la Roma de Propercio.

Y muchas de ellas dejaron pasar el amor,

y murieron, y hace siglos que no existen.

Tú que eres bella ahora en las calles de Managua,

un día serás como ellas de un tiempo lejano,

cuando las gasolineras sean ruinas románticas.

¡Acuérdate de las bellezas de las calles de Troya!

*

10. Hay un lugar junto a la laguna de Tiscapa

-un banco debajo de un árbol de quelite-

que tú conoces ( aquella a quien escribo

estos versos, sabrá que son para ella).

Y tú recuerdas aquel banco y aquel quelite;

la luna reflejada en la laguna de Tiscapa,

las luces del palacio del dictador,

las ranas cantando abajo en la laguna.

Todavía está aquel árbol de quelite;

todavía brillan las mismas luces;

en la laguna de Tiscapa se refleja la luna;

pero aquel banco esta noche estará vacío,

o con otra pareja que no somos nosotros.

*

11.Todas las tardes paseaba

con su madre por la Landetrasse

Y en la esquina

de la Schmiedtor

todas las tardes

Estaba Hitler

esperándola para verla pasar

Los taxis y los omnibus

iban llenos de besos

Y los novios alquilaban botes

en el Danubio.

Pero él no sabía

bailar. Nunca se atrevió

a hablarte

Después pasaba sin su madre

con un cadete.

Y después

no volvió a pasar.

De ahí más tarde

la Gestapo

la anexión de Austia,

La guerra mundial.

*

12. Otros podrán ganar mucho dinero

Pero yo he sacrificado ese dinero

para escribir estos cantos a ti

o a otra que cantaré en vez de ti

o a nadie.

La palabra*

En el principio

-antes del espacio-tiempo-

era la Palabra

Todo lo que es pues es verdad.

Poema.

Las cosas existen en forma de palabra.

Todo era noche, etc.

No había sol, ni luna, ni gente, ni animales, ni plantas.

Era la palabra. (Palabra amorosa.)

Misterio y a la vez expresión de ese misterio.

El que es y a la vez expresa lo que es.

«Cuando en el principio no había todavía nadie

él creó las palabras (naikino)

y nos las dio, así como la yuca»

en aquella traducción amarillenta anónima del alemán

de una parte del gran librón de Presuss

que yo encontré en el Museo Etnográfico de Bogotá

traducción al español de Presuss traduciendo del uitoto al alemán:

La palabra de sus cantos, que él les dio, dicen ellos,

es la misma con que hizo la lluvia

(hizo llover con su palabra y un tambor),

los muertos van a una región donde «hablan bien las palabras»;

río abajo: el río es muy grande

(lo que han oído del Amazonas según Presuss)

allí no han muerto de nuevo

y se encuentran bien río abajo sin morir.

Día llegará en que iremos río abajo nosotros.

En el principio pues era la palabra.

El que es y comunica lo que es.

Esto es:

el que totalmente se expresa.

Secreto que se da. Un sí.

Él en sí mismo es un sí.

Realidad revelada.

Realidad eterna que eternamente se revela.

Al principio…

Antes del espacio-tiempo,

antes que hubiera antes,

al principio, cuando ni siquiera había principio,

al principio,

era la realidad de la palabra.

Cuando todo era noche, cuando

todos los seres estaban aún oscuros, antes de ser seres,

existía una voz, una palabra clara,

un canto en la noche .

En el principio era el Canto.

Al cosmos él lo creó cantando.

Y por eso todas las cosas cantan.

No danzan sino por las palabras (por las que fue creado el mundo)

dicen los uitotos. «Sin razón no danzamos».

Y nacieron los grandes árboles de la selva,

la palma canaguche, con sus frutos para que bebiéramos,

además el mono-choruco para que comiera los árboles,

el tapir que come en el suelo los frutos,

el guara, el borugo para comer la selva,

él creó a todos los animales como la nutria, que come pescado,

y a la nutria pequeña,

él hizo todos los animales como el ciervo y el chonta-ciervo,

en el aire al águila real que come a los chorucos,

creó al sidyi, al picón, al papagayo kuyodo,

los pavos eifoke y forebeke, al bakital, al chilanga, el hokomaike,

el patilico, el papagayo sarok,

el kuikudyo, elfuikango, el siva y el tudyagi,

el pato hediondo, la mariana que ahora sabe comer peces,

el dyivuise, el siada, el hirina y los himegisinyos

y sigue el poema uitoto

en la anónima traducción al español de

la de Presuss del uitoto al alemán

engavetada en el Museo.

«Aunque digan: ellos danzan sin motivo. Nosotros

en nuestras fiestas narramos las narraciones.»

Que Presuss recogió pacientemente en un gramófono hace años

y tradujo al alemán.

Los muertos: ellos han retomado a la palabra creadora

de la que brotaron con la lluvia, los frutos y los cantos.

«Si nuestras tradiciones fueran solamente absurdas,

estaríamos tristes en nuestras fiestas.»

Y la lluvia una palabra de su boca.

Él creó el mundo mediante un sueño.

y él mismo es algo así como un sueño. Un sueño que sueña.

Le llaman Nainuema, según Presuss:

«El que es (o tiene) algo no existente.»

O como un sueño que se hizo real sin perder su misterio de sueño.

Nainuema: «El que es ALGO muy real no-existente.»

Y la tierra es Nicarani, «lo soñado», o «la visión soñada»:

lo nacido de la nada como un sueño del Padre.

El Génesis según los Witotos o Huitotos o Uitotos.

En el principio

antes del Big Bang

era la Palabra.

No había luz

la luz estaba dentro de las tinieblas

y sacó la luz de las tinieblas

las apartó a las dos

y ese fue el Big Bang

o la primera Revolución.

Palabra que nunca pasa

(«el cielo y la tierra pasarán…»)

Ha quedado un lejano rumor en el universo

de aquella explosión

como estática de radio.

Y empezó la danza dialéctica celeste.

«El yang llama;

el yin responde.»

Él es en el que toda cosa es.

Y en el que toda cosa goza.

Toda cosa coito.

Todo el cosmos cópula.

Todas las cosas aman, y él es el amor con que aman.

«El yang llama;

el yin responde.»

Son los dos coros.

Son los dos coros que se alternan cantando.

Y Pitágoras descubrió la armonía del universo

oyendo el martillar de un herrero.

Esto es: el movimiento isotrópico -uniforme y armonioso-

del universo.

La Creación es poema.

Poema, que es «creación» en griego y así

llama S. Pablo a la Creación de Dios, POIEMA,

como un poema de Homero decía el Padre Ángel.

Cada cosa es como un «como» .

Como un «como» en un poema de Huidobro.

Todo el cosmos cópula.

Y toda cosa es palabra,

palabra de amor.

Sólo el amor revela

pero vela lo que revela,

a solas revela,

a solas la amada y el amado

en soledad iluminada,

la noche de los amantes,

palabra que nunca pasa

mientras el agua pasa bajo los puentes

y la luna despacio sobre las casas pasa.

El cosmos

palabra secreta en la cámara nupcial.

Toda cosa que es verbal.

Mentira es lo que no es.

Y toda cosa es secreto.

Oye el susurro de las cosas…

Lo dicen, pero dicen en secreto.

Sólo a solas se revela.

Sólo de noche en lugar secreto se desnuda.

El cósmico rubor.

La naturaleza: tímida, vergonzosa.

Toda cosa te baja los ojos.

-Mi secreto es sólo para mi amado.

Y no es el espacio, mudo.

Quien tiene oídos para oír oiga.

Estamos rodeados de sonido.

Todo lo existente unido por el ritmo.

Jazz cósmico no caótico o cacofónico.

Armónico. Todo lo hizo cantando y el cosmos canta.

Cosmos como un disco oscuro que gira y canta

en la alta noche

o radio romántico que nos viene en el viento.

Toda cosa canta.

Las cosas, no creadas por cálculo

sino por la poesía.

Por el Poeta («Creador» =POIÊTÉS)

Creador del POIEMA.

Con palabras finitas un sentido infinito.

Las cosas son palabras para quien las entienda.

Como si todo fuera teléfono o radio o t. v.

Palabras a un oído.

¿Oís esas ranas?

¿y sabes qué quieren decirnos?

¿Oís esas estrellas? Algo tienen que decirnos.

El coro de las cosas.

Melodía secreta de la noche.

Arpa eolia que suena sola al sólo roce del aire.

El cosmos canta.

Los dos coros.

«El yang llama;

el yin responde.»

Dialécticamente .

¿Oís esas estrellas? Es el amor que canta.

La música callada.

La soledad sonora.

«La música en silencio de la luna», loco Cortés.

La materia son ondas.

Un yo hacia un tú.

Que busca un tú.

Y esto es por ser palabra todo ser.

Por haber hecho al mundo la palabra

podemos comunicarnos en el mundo.

-Su palabra y un tambor…

Somos palabra

en un mundo nacido de la palabra

y que existe sólo como hablado.

Un secreto de dos amantes en la noche.

El firmamento lo anuncia como con letras de neón.

Cada noche secreteándose con otra noche.

Las personas son palabras.

Y así uno no es si no es diálogo.

Y así pues todo uno es dos

o no es.

Toda persona es para otra persona.

¡Yo no soy yo sino tú eres yo!

Uno es el yo de un tú

o no es nada.

¡Yo no soy sino tú o si no no soy!

Soy Sí. Soy Sí a un tú, a un tú para mí,

a un tú para mí.

Las personas son diálogo, digo,

si no sus palabras no tocarían nada

como ondas en el cosmos no captadas por ningún radio,

como comunicaciones a planetas deshabitados,

o gritar en el vacío lunar

o llamar por teléfono a una casa sin nadie.

(La persona sola no existe.)

Te repito, mi amor:

Yo soy tú y tú eres yo.

Yo soy: amor.

* Cantiga 2, de Cántico cósmico. (N. del E.)

Salmo 5

Escucha mis palabras oh Señor

Oye mis gemidos

Escucha mi protesta

Porque no eres tú un Dios amigo de los dictadores

ni partidario de su política

ni te influencia la propaganda

ni estás en sociedad con el gángster.

No existe sinceridad en sus discursos

ni en sus declaraciones de prensa

Hablan de paz en sus discursos

mientras aumentan su producción de guerra

Hablan de paz en las Conferencias de Paz

y en secreto se preparan para la guerra

Sus radios mentirosos rugen toda la noche

Sus escritorios están llenos de planes criminales

y expedientes siniestros

Pero tú me salvarás de sus planes

Hablan con la boca de las ametralladoras

sus lenguas relucientes

son las bayonetas…

Castígalos oh Dios

malogra su política

confunde sus memorándums

impide sus programas

A la hora de la Sirena de Alarma

tú estarás conmigo

tú serás mi refugio el día de la Bomba

Al que no cree en la mentira de sus anuncios comerciales

ni en sus campañas publicitarias, ni en sus campañas políticas

tú lo bendices

lo rodeas con tu amor

como con tanques blindados.

Somoza desveliza la estatua de Somoza en el Estadio de Somoza

No es que yo crea que el pueblo me erigió esta estatua

porque yo sé mejor que vosotros que la ordené yo mismo.

Ni tampoco que pretenda pasar con ella a la posteridad

porque yo sé que el pueblo la derribará un día.

Ni que haya querido erigirme a mí mismo en vida

el monumento que muerto no me erigiréis vosotros:

sino que erigí esta estatua porque sé que la odiáis.

Squier en Nicaragua

Verdes tardes de la selva; tardes

tristes. Río verde

entre zacatales verdes;

pantanos verdes.

Tardes olorosas a lodo, a hojas mojadas, a

helechos húmedos y a hongos

El verde perezoso cubierto de moho

poco a poco trepando de rama en

rama, con los ojos cerrados como

dormido pero comiendo

una hoja, alargando un garfio primero

y después el otro,

sin importarle las hormigas que le pican,

volteando lentamente el bobo rostro

redondo, primero a un lado

y luego al otro,

enrollando por fin la cola en una rama

y colgándose pesado como

una bola de plomo; el salto del sábalo en el río;

el griterío de los monos comiendo

malcriadamente, a toda prisa,

arrojándose las cáscaras de anona unos a otros

y peleándose, charlando, arremedándose

y riéndose entre los árboles;

monas chillonas cargando a tuto monitos

pelones y trompudos;

la guatusa bigotuda y elástica

que se estira y encoge

mirando a todos lados con su ojo redondo

mientras come temblando;

espinosas iguanas… temblando;

espinosas iguanas

como dragones de jade

corriendo sobre el agua

(¡flechas de jade!);

el negro con su camisa rayada, remando

en su canoa de ceiba.

Una muchacha meciéndose en una hamaca,

con su largo pelo negro, y una pierna desnuda

colgando de la hamaca,

nos saluda:

Adiós, California!

El río negro, como tinta, al anochecer.

Una flor de un hedor putrefacto

como de cadáver;

y una flor horrible, peluda.

Orquídeas

guindadas sobre el agua podrida.

Silbidos tristes de la selva,

y quejidos.

Quejidos.

Hojas tristes que caen dando vueltas.

Y chillidos…

¡Un grito entre las guanábanas!

El hacha cortando un tronco

y el eco del hacha.

¡El mismo chillido!

Ruido sordo de manadas de cerdos salvajes.

¡Carcajadas!

El canto de un tucán.

Chischiles de culebras cascabeles.

Gritos de congos.

Chachalacas.

El canto melancólico de la gongolona

entre los coquitales,

y el de la paloma popone,

popone, pone, pone

Oropéndolas sonoras

columpiándose en sus nidos colgados de las palmeras,

y el canto del pájaro-león entre los coyoles

y el del pájaro de-la-luna-y-el-sol

el pájaro clar