Comadira, Narcís

Narcías Comadira (España 1942)

Reseña biográfica

Poeta y pintor español nacido en Girona en 1942.

Estudió en el Seminario de Girona, en el Monasterio de Montserrat y en las facultades de Arquitectura y Filosofía y Letras de la Universidad de Barcelona, donde se licenció en Historia del Arte.

Dueño de una vasta cultura, ha incursionado con éxito en la dramaturgia, el periodismo, la crítica literaria y la traducción.

Fue lector en la Universidad de Londres entre 1971 y 1973.

De sus libros de poesía se destacan “La libertad y el terror” en 1981, “Enigma” en 1985 y “En cuarentena” en 1990.

Como traductor ha publicado la antología de poesía italiana “Francesco d’Assisi a Giacomo Leopardi” en 1985 y “Poesia italiana contemporània” en 1990.

Ha sido galardonado con importantes premios entre los que se destacan: Literatura Catalana de la Generalitat de Catalunya, Ciutat de Barcelona, Crítica de Cataluña y Lletra d´Or.

Abismo

¿Por dónde erráis

que el mundo es un abismo,

ojos de verdenoche,

tormento de desorden

de recuerdos fugaces?

De “En cuarentena”

Versión de Dolors Ollé

Buenos propósitos

Adiós la piel ligera,

de la mirada espejo.

Para hundirse en el pozo,

ganar peso, ser piedra.

De “En cuarentena”

Versión de Dolors Ollé

Cabo de San Sebastián

Noche de otoño.

De alabastro los cuerpos

vuelve la luna.

El tiempo, sangre abajo,

va hacia Ninguna Parte.

De “En cuarentena”

Versión de Dolors Ollé

Canción de cuna

Ahora que la noche funde

todas las cosas corpóreas,

y que la sangre se aquieta

con el reclamo nocturno,

lánzate al río del sueño.

Amor, criatura, duerme.

En el firmamento piel

se pone el sol de tus ojos,

la madeja de tus miembros

indolente se deshace.

¿En qué brazos solitarios,

Amor, te abandonas? Duerme.

Libre del peso del cuerpo,

en espíritu atraviesas

oscuros bosques espesos

de la lasitud secreta.

No quiero que hongos ni sapos,

Amor, te me asusten. Duerme.

Que el fluyente subterráneo

al curso de los planetas

se concuerde en transparencias

de música innominada.

De lejos velo tu viaje,

Amor, hasta que regreses. Duerme.

De “En cuarentena”

Versión de Dolors Ollé

Caracteres

Volver a verte.

Ve, corazón, no pienses.

Que pasen horas.

El amor, tigre

entre bambús, espera

para devorarme.

¿Por qué rendija

te escaparás, belleza,

del cuerpo ágil?

¡Si yo fuese garra,

cuánta sangre no haría

en la piel joven!

Pueril guerrero:

y de mis dos espadas

una esta intacta.

De “En cuarentena”

Versión de Dolors Ollé

Cinco piezas fáciles

1

Sombra que eres mi sombra.

Bajo el sol del estío,

aún mayor frenesí,

balsa de incertidumbre.

Mi lengua desecada

quiere abrevar en ella.

Teme el rechazo de tu vidrio.

2

Tu cabeza inocente

en mi pecho reposa.

Mis dedos cuentan horas

vagando en tus cabellos.

Toda tu vida, toda

se apoya en mí. Me hundo

en algodón de sueños.

3

Loco amargo, dulce loco,

vagabundo de tinieblas,

hijo de tristeza, huyo

lejos de tus claros márgenes.

Solamente del recuerdo

de una brizna de tu hierba

hago tisanas benignas.

4

Con la punta más fina,

impávido dibujo

junglas de extraña fiebre.

Lodazales, lianas

que devoran los árboles.

Quiero huir del desierto

donde eres espejismo.

5

Cuando muera la llama

de este amor que te tengo,

¿cómo subsistiré?

Yo, por ti autoinmolado,

de ti hice combustible.

Viviré para siempre

entre grandes quemados.

De “En cuarentena”

Versión de Dolors Ollé

Niebla

Piedra y zarzales

ardientes de mi enojo.

En el paisaje,

ansia de lejanía:

cae, cortina húmeda.

De “En cuarentena”

Versión de Dolors Ollé

Por teléfono

Vagarea tu voz

y los recuerdos cálidos

la tarde abandonada

y sus aceites sucios

un silencio maligno

se enreda en las amarras

con el té de jazmín

las luciérnagas tristes

y el fuego que no sabes

que se enciende y se apaga.

De “En cuarentena”

Versión de Dolors Ollé

Septiembre

Luz de septiembre.

Corto un brote de hinojo.

Vuelven deprisa

veranos idos. Brumas

de deseos caducos.

De “En cuarentena”

Versión de Dolors Ollé

Sombra dorada

A Frederic Amat

Brilla oscuro fulgor

dulce sombra dorada

recóndita insistente

que conmueve de afán

este mundo desierto

viva víscera tierna

juventud todavía.

De “En cuarentena”

Versión de Dolors Ollé